Línea de crédito, tarjeta o préstamo

Créditos con ASNEF: cuál te conviene de verdad

No todos los créditos con ASNEF son iguales, y elegir mal te puede costar cientos de euros. Aquí comparamos los tres productos que puedes conseguir con impagos anotados y te decimos en qué caso sale a cuenta cada uno.

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Ejemplo representativo: 300 € a devolver en 66 días. Coste del préstamo: 45,26 €. Total a devolver: 345,25 €. TAE 203,72 %. Importe de 100 € a 5.000 €, plazo de 61 a 90 días, TAE mínima 0 % y máxima 317 %.

Préstamo, línea de crédito o tarjeta: en qué se diferencian

Cuando buscas un crédito con ASNEF, en realidad tienes delante tres productos distintos que se anuncian casi igual. Entender la diferencia es lo que separa pagar unas decenas de euros de intereses o pagar varios cientos.

Préstamo personalLínea de créditoTarjeta de crédito
Cómo recibes el dineroTodo de una vezVas disponiendo según lo necesitasAl pagar o sacar efectivo
Cómo se devuelveCuota fija hasta el finalLo que uses, cuando puedasCuota mensual o a fin de mes
InteresesSobre todo el importeSolo sobre lo dispuestoCero si pagas a fin de mes
Con impagos anotadosLo más accesiblePoco habitualDifícil pero posible
Riesgo principalPedir más de lo que necesitasNo cerrarla nuncaQue sea revolving

La conclusión práctica: si sabes lo que necesitas, pide un préstamo. La flexibilidad de un crédito abierto suena bien y termina saliendo cara, porque nunca acabas de cerrarlo.

Producto por producto

Qué puedes conseguir con impagos anotados

Préstamo personal

Es la vía más realista. Importes de 100 € a 1.000 € sin garantía, más si aportas nómina o aval. Cuota fija y fecha de fin, que es justo lo que necesitas cuando vas justo de dinero.

Tarjeta de crédito

Límites bajos al principio. Útil si la usas como medio de pago y liquidas a fin de mes. Deja de serlo en cuanto activas el pago aplazado.

Línea de crédito

Un límite del que tiras y repones. Poco habitual con impagos anotados y fácil de cronificar: como no tiene fecha de fin, se convierte en una deuda permanente.

Cuánto cuesta cada opción

Con impagos anotados, ninguno de estos productos es barato. La diferencia está en si el coste tiene fecha de final o no, que a la larga es lo que más dinero decide.

ProductoCuándo dejas de pagar interesesRiesgo de coste
Préstamo personalEn una fecha conocida desde el primer día Acotado: sabes el total antes de firmar
Línea de créditoCuando la cancelas tú, y nadie te lo recuerda Abierto: se cronifica con facilidad
Tarjeta a fin de mesCada mes, si liquidas el saldo completo Nulo si pagas todo, alto si aplazas
Tarjeta con pago aplazadoDepende de la cuota que elijas El peor: puede durar años

Estas son las condiciones de la entidad colaboradora que estudia las solicitudes que enviamos, con su ejemplo oficial:

Ejemplo representativo

Ejemplo representativo: 300 € a devolver en 66 días. Coste del préstamo: 45,26 €. Total a devolver: 345,25 €. TAE 203,72 %. Importe de 100 € a 5.000 €, plazo de 61 a 90 días, TAE mínima 0 % y máxima 317 %.

Es el ejemplo oficial de la entidad colaboradora que estudia las solicitudes. Tus condiciones dependen de tu caso y te las enseñan antes de que firmes nada.

Fíjate en el orden de magnitud: 45,26 € por 300 € en poco más de dos meses. Un crédito que dejes abierto un año entero no cuesta el doble, cuesta bastante más. Por eso, si sabes lo que necesitas, el préstamo con fecha de final casi siempre gana.

Fuente: Banco de España, tipos de interés de nuevas operaciones

Aviso

Las revolving: cómo se convierte 1.000 € en una deuda eterna

Es el producto que más gente mete en un fichero de impagados. Merece un apartado propio.

Por qué engancha

La cuota es baja y fija, así que parece asumible. Puedes seguir gastando mientras pagas, porque el límite se repone. Y como el recibo no sube, no notas que la deuda no baja.

Por qué hace daño

Con TAEs altas, gran parte de la cuota se va en intereses y el capital apenas se mueve. Puedes pasar cuatro años pagando y deber casi lo mismo que el primer día. Cuando dejas de poder pagar, llega la anotación en el fichero.

Si tu deuda actual viene de una revolving, lee esto antes de pedir nada

El Tribunal Supremo lleva años anulando contratos de tarjeta revolving por intereses desproporcionados respecto al dinero normal del mercado. Cuando un contrato se anula, la consecuencia es que solo tienes que devolver el capital que de verdad usaste, y todo lo pagado de más se descuenta o se te devuelve.

Eso tiene un efecto directo en tu caso: si la deuda desaparece, desaparece el motivo por el que figuras en el fichero. Y salir del fichero te devuelve acceso a crédito normal, que es entre tres y cinco veces más barato que cualquier cosa que puedas conseguir hoy.

¿Y si la deuda que te tiene ahí dentro no fuera del todo tuya?

Si tu impago viene de una tarjeta revolving o de un crédito con intereses desproporcionados, puede que sea reclamable. Y si se anula la deuda, sales del fichero.

Cómo salir de ASNEF

Antes de firmar

Cuatro comprobaciones que te ahorran disgustos

Lo que hay que mirar en el contrato

Da igual el producto. Estas cuatro cosas tienen que estar claras y por escrito.

  1. La TAE, no el interés nominal. La TAE incluye comisiones. El nominal no, y por eso lo ponen grande en la publicidad.
  2. El importe total que devuelves. Si no aparece esa cifra en el contrato, no firmes hasta que te la den.
  3. Si el pago aplazado viene activado por defecto. En muchas tarjetas sí. Se puede cambiar a pago total a fin de mes, pero hay que pedirlo expresamente.
  4. Comisiones por impago y por amortizar antes. Devolver antes de tiempo debería ahorrarte dinero, no costarte una penalización desproporcionada.

Fuente: Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo (BOE). La ley te da derecho a recibir toda esta información antes de firmar y a desistir en 14 días.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre créditos y tarjetas con ASNEF

El préstamo te da todo el dinero de golpe y lo devuelves en cuotas fijas hasta que se acaba. El crédito es un límite del que vas tirando: solo pagas intereses por lo que uses y, cuando devuelves, ese dinero vuelve a estar disponible. Con impagos anotados es más fácil conseguir un préstamo pequeño que una línea de crédito abierta.

Es difícil pero no imposible. Los bancos no te la dan. Algunas financieras de consumo emiten tarjetas con límites bajos a perfiles con impagos pequeños y antiguos, casi siempre con un ingreso demostrable detrás. Ojo con las de pago aplazado automático: son las revolving, y ahí es donde la deuda se hace bola.

Es una tarjeta en la que aplazas el pago por defecto y devuelves una cuota fija mensual. Suena cómodo, pero si la cuota es baja apenas cubre intereses y el capital casi no baja. Con TAEs que rondan el 20 % o el 25 %, puedes pasar años pagando y deber casi lo mismo. Muchas se han anulado en los tribunales por eso.

Sí. Consultar los ficheros de solvencia es estándar en el sector antes de conceder cualquier producto de crédito. Quien te diga que no lo mira, te está mintiendo o no va a darte nada.

Con impagos anotados, los límites iniciales suelen ser bajos: entre 300 € y 1.000 € en la mayoría de casos. Sube con el tiempo si pagas bien. Si necesitas más desde el principio, un préstamo con garantía te va a llevar más lejos que una tarjeta.

Si sabes exactamente cuánto necesitas y para qué, el préstamo es más barato y más fácil de controlar: cuota fija, fecha de fin y total conocido. El crédito solo compensa si tus gastos son irregulares y de verdad vas a devolverlo rápido.

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